lunes, 28 de marzo de 2016

Lo vi en Facebook y me gustó bastante.

«Hoy he conocido a una mujer. Quisiera decir que no es como todas, pero lo es. Lo único que la diferencia es esa mirada que me da queriendo besar mi boca o no estoy seguro si es la misma mirada que pone al querer que sea yo quien le arranque la ropa.
Se ha levantado de su silla, trae un vestido con un corte que se le ha visto hasta lo que me llevaría a la gloria, sonríe al caminar como si fuese reina de belleza y pues si así fuera, en mi reino ganaría.
Sonríe, se sienta, se suelta el cabello, se inclina, se sirve más vino, me mira, la miro, sonrío y le digo: "¿quieres más?", acercando hacía ella mi copa de vino. Me observa, se acerca y susurra: "si me lleva al cielo contigo, no quiero más. Lo quiero todo". Agarro su copa, le rozo las manos, me mira, la miro, ahora soy yo quien está nervioso. Le digo mi nombre y ella responde: "¿crees que esta noche eso sea lo que me importe?". Sonrío, me acerco, le toco su pierna, esa donde estaba el corte de su vestido que me llevaría a la gloria. La abre, la cierra, la abre, la cierra y justo cuando mis dedos ya han llegado al cielo, las cierra y aprieta.
Sonríe, sonrío, se acerca a mi oído, me dice : "te quiero poquito". La miro y me mira, me fijo en su escote y ella bajo la mesa, me tiene en sus manos. Sudado y nervioso, me sirve más vino, mientras mis dedos seguían rozando sus labios. Se acerca y pregunta: "¿me tomo tu copa?". Sonrío, me acerco, le meto mis dedos y con un orgasmo me dice: "ya me hiciste sudar". La veo y le digo: "ya lo sé por tus nervios".
De repente en el salón, donde ya no éramos ella y yo, alguien grita: "¡Laura!" Y ella responde: "aquí estoy, mi amor". Sonríe, la miro, se acerca y me dice: "hasta luego". Se para, se aleja y saluda a ese hombre. La abraza y la dirige hacia afuera. Volteo y volteo y la vuelvo a mirar, y justo ahí, cuando ella voltea, me guiña el ojo y sonríe queriendo decir: "hasta ahora sigo siendo la perversa que un día te hizo amar".
Y así fue como recordé, que ya la había besado, contado los lunares, descubierto sus secretos y hasta dedicado mis canciones.
Sonrío, no seguro de saber si ella sonríe también, alzo mi copa, bebo un poquito, pido la cuenta, me paro y me marcho. No sin antes dejar en esa mesa, un poema escrito en una servilleta, donde lo único que decía era: "Hasta la próxima, perversa".»

El día en que dejé de creer.

Cuando tenía unos 11 años empecé a ir a una iglesia evangélica con mi mami, de niña íbamos con mis progenitores de vez en cuanto a misa, pero al separarse a mi mami la invitaron a esa otra iglesia, no me gustaba pues tenía que quedarme aparte con un montón de niños desconocidos, nunca he sido muy buena para socializar. Luego a los 14, a mi mami la invitaron a una especie de retiro en otra iglesia siempre evangélica, ellos lo llaman "encuentros" y comenzamos  congregarnos ahí, yo también fui a uno de esos encuentros, son unos retiros "espirituales" donde hablan de diferentes temas, se canta y hacen algo que yo jamás había visto, lo llaman "la unción del espíritu santo", yo veía a un montón de niñas llorando y cayendo al suelo, yo no sentía nada y me preguntaba si algo andaba al conmigo, si acaso el espíritu santo no quería acercarse a mí o qué.
Luego seguí asistiendo a reuniones en las que seguía sin sentir nada, hasta que un día me lo propuse, yo quería sentir lo que todos decían sentir, quería poder llorar o caerme al suelo, y pues lo logré, sentí que algo recorría mi cuerpo, como escalofríos, lloré y hasta caí al suelo. Empecé a ser parte del ministerio de escuela bíblica a los 15 años, me gustaba mucho, disfrutaba formar parte de algo que tuviese que ver con enseñar lo que me gustaba.

A los 17 años me empezó a gustar mucho la escena "metalhead", la música siempre me había gustado, pero empecé a meterme un poco a más de lleno, conocí personas escépticas y pues como siempre me ha gustado saber porqué las personas piensan de la manera en que piensan, busqué al respecto, pero yo seguía muy creyente. A los 18 retomé mi lectura sobre ateísmo, agnosticismo y hasta satanismo, empecé a dudar mucho la existencia de una deidad, de hecho encontré un blog llamado "Ateísmo para cristianos" que me pareció buenísimo, pero un día estando en una iglesia de esas "alternativas" "hardcore" donde tocan rock cristiano y todos son más relajados, yo pedí a "dios" una "señal" de su existencia y en efecto, sentí algo, mi conexión era tan fuerte que hasta llegué a hablar en lenguas, son una especie de idioma angelical que pocos logran tener.

A los 20 años empecé mi relación actual con un niño bien y cristiano, entonces yo sentía que estaba en lo mejor de mi vida hasta teniendo a un novio con mis mismas creencias, lastimosamente se fue a vivir un tiempo a Estados Unidos. Como volví a pasar sola y volví a salirme de la Universidad, comencé a buscar ocuparme en algo, lo que más deseaba era formar parte de alguna organización acerca del veganismo, y la encontré. Conocí personas con la misma manera de pensar que yo acerca de los animales, pero que eran no creyentes. Me empecé a relacionar bastante con uno de ellos, congeniamos en bastantes cosas entonces pensé que era una persona con quien podía hablar sobre mis dudas acerca de dios. Al principio sólo le pregunté que porqué no cree, ya más adelante le dije las cosas que siempre me han tenido con duda, platicamos al respecto y me mostró vídeos con explicaciones buenísimas, le hablé sobre mi temor de declararme atea por si el infierno existiese y me tocara ir ahí después de morir. Él tocó ciertos puntos que tenían mucho sentido, me convencí al fin de que no existe ninguna deidad, ni paraíso ni infierno, en ese instante sentí fuertes deseos de llorar, todo en lo que creía, todo de lo que en muchas ocasiones me aferré, todo lo que me hizo sentir protegida, amada y fuerte era un invento de mi imaginación a causa de cuestiones aprendidas a lo largo de mi vida, pero a la vez era un alivio gigante, me sentía verdaderamente en libertad, dejé de sentir miedo de que si hacía algo indebido sería castigada por un ser sobrenatural.

Y así fue cómo dejé de creer, hoy sé que nada de eso es real, eso me hace vivir muchísimo más tranquila pues hago lo que deseo sabiendo que las únicas consecuencias de mis actos son terrenales, no tengo miedo de "espíritus demoníacos" por la noche, soy dueña de mí.

lunes, 21 de marzo de 2016

Porqué dejé la Universidad.

El 99.9% de personas que conozco me juzgan mal, me critican a mis espaldas y en mi cara por haberme salido de la Universidad, a algunos les explico porque tengo ganas, por echar la plática, por ver si están con el deseo de ser alternativos y salirse o para que me conozcan un poquito, pero hay otros a los que simplemente les digo "no estudio porque no" o "me salí porque sí".
Todo fue en el 2012 que sucedió lo de mi primo, caí en una depresión bastante intensa, como escribí en la entrada anterior, pasé bastante enferma tanto física como mentalmente, así que empecé a dejar muchas materias, en dos ciclos dejé 4 materias de 10.

Un día en una materia nos llevaron a una conferencia de un artista, el sujeto era un pintor bastante bueno, y dijo algo que me impactó bastante: "No todos nacemos para la Universidad, algunos nacemos para las artes". Eso me quedó bastante metido en la mente, pero igual, yo quería ser periodista así que no me lo tomé tan a pecho.
A finales de ese año tuve una conversación con mi papi acerca de mis estudios, me dijo que si quería seguir estudiando en la Universidad o si prefería salirme durante un tiempo, tomar clases de inglés y retomar la Universidad más adelante, yo estuve de acuerdo, total no estaba renunciando a la Universidad, sólo la estaba postergando.

Estudié un diplomado en inglés, hice examen para poder entrar a la Universidad de El Salvador en la carrera de Licenciatura en Letras, no quedé y debía ir a hacer otro examen, pero ya no quise ir. Luego empecé mi relación sentimental actual, mi novio estudia en la Universidad y eso en cierta manera me hizo volver a sentir deseos de ir, aunque de hecho no fueron deseos sino mas bien fue por poder sentirme a su nivel, para que su familia no me viera como una mala influencia para él y porque quería entretenerme con algo. La cuestión es que entre a una Universidad a estudiar Licenciatura en Inglés, pero sólo hice un ciclo, analicé muy bien todo, para cada clase que recibía yo tenía algo que refutar.

En conclusión, mis motivos para haber dejado la Universidad son:
No pienso que sea adecuado tener que ahogar a las personas de tareas o calificar su inteligencia por medio de exámenes. Se me hace más fácil la educación autodidacta, prefiero ir aprendiendo yo a mi manera, a mi ritmo y con mis tácticas, me he dado cuenta que me funciona mejor. Aparte, en las Universidades enseñan mucha basura innecesaria y cuestiones totalmente obsoletas con técnicas retrógradas. Así que bueno, estoy mejor así, estudiando a mi manera, aprendiendo mucho más y explotándome menos.

sábado, 19 de marzo de 2016

A veces ya es demasiado tarde.

Esta entrada fue escrita a incios de 2016, pero por modificar unas palabras se movió de fecha.
Tengo 5 medios hermanos pero no vivo con ninguno, son mucho menores que yo y la verdad así estoy bien, pero de niña sí que deseaba tener un hermanito o hermanita, lo genial es que pasaba en casa de mi abuela junto a mis primos, crecí con ellos, uno de ellos sólo era un año menor que yo así que éramos los mejores amigos, éramos como hermanos en todos los sentidos, nos peleábamos mucho pero éramos cómplices para todo. Al crecer seguíamos siendo bastante unidos, aunque cada quien con sus propias aficiones y amistades, nos gustaba hablar de todo un poco, pero lo que más me gustaba era que con él podía hablar de temas súper profundos y astrales, cuando habían reuniones familiares siempre nos escapábamos del tumulto para poder escuchar música y conversar.
Entré a la Universidad a estudiar lo que desde los trece años deseaba: Licenciatura en Relaciones Públicas y Comunicaciones, él estaba en segundo año de bachillerato técnico en informática. Yo como siempre iba bastante bien en las materias que me gustaban pero mal en las materias que no me interesaban hasta el punto de no llegar a las clases, él como siempre iba súper bien en el colegio.

Un lunes 21 de mayo (2012) pasó algo diferente, como todos los lunes yo estaba con mi papi, en esa ocasión en su casa, me acababa de dar un Blackberry y yo estaba descargándole las aplicaciones cuando de pronto mi mami me llamó, tenía la voz cansada y afligida, me pidió hablar con mi papi, se lo comuniqué y me puse helada, ¿qué rayos le había pasado a mi mami? Yo me imaginaba lo peor, me la imaginaba atrapada y sangrando bajo una pared derrumbada, mi papi al tomar el teléfono sonaba como que sabía perfectamente sobre la situación y eso me sorprendió aún más. Colgó el teléfono, yo estaba ansiosa queriendo saber qué carajos sucedía, ¿por qué nadie me decía nada? entonces mi papi me dijo exactamente las siguientes palabras: "Kevin se murió" (Kevin era mi primo) en ese momento yo salté del sillón a abrazarlo y no podía parar de llorar; unos días atrás Kevin me había pedido ir a su casa para ayudarle a hacerle una carta a la niña que le gustaba y yo lo pospuse por cuestiones poco importantes, también unos días antes en un estado de Facebook yo le había comentado un "te amo" en broma y él me lo correspondió, ¿quién sabría que el único te amo que nos dijimos sería el último... la despedida?¨. Kevin había sufrido un ataque al corazón mientras jugaba fútbol, ni siquiera le correspondía jugar a él pero como llevaba buenas calificaciones lo dejaron cubrir a la persona que le correspondía jugar.
Me fui con mi papi para mi casa, mi mami estaba echa una Magdalena, yo en el camino traté de calmarme, alguien debía mantener la calma, al llegar a casa me lavé la cara y me relajé. Aún faltaba darle la noticia a la Nena (mi abuela) y a mis dos primas, las hermanas menores de Kevin, ellas pensaban que Kevin estaba en el hospital pero no tenían ni idea de los motivos. Nos dividimos en dos grupos, mi papi y yo nos fuimos con mis primas hacia arriba para poder hablar con ellas y mi mami con otras personas que no recuerdo se quedaron abajo para decirle a la Nena. Fue fatal, la Nena incluso se desmayó, mis primas en especial la más grande estaban súper mal, yo no derramé una sola lágrima. Luego mis progenitores dijeron que irían al hospital a traer a la Ka (mi tía, la mamá de Kevin) y a mi tío, yo quise ir con ellos junto con otro primo con quien somos de la misma edad pero con quien jamás he sido tan cercana como con Kevin fui. Ese momento fue excesivamente duro, ver a la Ka acercarse a nosotros con las cosas de Kevin y que lo primero que hiciera fuera abrazarme a mí y decirme que hoy yo sería su pilar, wow, yo no podía llorar, necesitaba mantenerme fuerte.

Al día siguiente fui a la Universidad, anduve todo el día como si nada, bromeando como siempre hasta que le comenté a un amigo lo sucedido, me abrazó y pues no me contuve. Mi mami pasaría por mí para irnos a la funeraria, yo estaba helada pensando en lo horrible que sería verlo. Al llegar a la funeraria hice lo más masoquista que he hecho en toda mi vida, verlo en la caja... en ese momento sentí un derrumbe interno, pensé que iba a desmayarme, pero lo único que deseaba era algo que cortara totalmente el dolor, me fui afuera con mi mami a esperar a que mi papi llegara y no podía dejar de llorar.
Al siguiente día fue la parte más fea de estas situaciones, verlos quedar bajo tierra, volví a quebrantarme mucho, pero lo que me hizo tranquilizarme fue ver a la Ka súper débil, pensé en lo mal que se la estaba pasando ella, lo duro que debe enterrar a otro hijo y al mismo tiempo tener que dar fuerza a sus otras dos hijas.

Los días después de eso fueron duros, yo tenía ataques de pánico casi todos los días, me diagnosticaron con ansiedad generalizada a los 13 años, pero sufría ataques desde los 11, la muerte de Kevin sólo lo empeoró. Por muchos días tuve la necesidad de ir y desenterrarlo, quería sacarlo de ahí, llegué incluso a pensar que se habían equivocado y que lo habían enterrado vivo. Mi papi fue un apoyo bastante fuerte para mi en ese tiempo, estaba muy pendiente de mí, me llamaba a menudo, buscaba la manera de distraerme pero también de que yo pudiera sacar todo el dolor. Fui al médico muchas veces en ese año, en varias ocasiones de emergencias pues me daban ataques de pánico en la noche. También en ese año me diagnosticaron con síndrome de colon irritable o "colitis nerviosa", me dejaron una dieta un tanto estricta, restringiéndome de carnes rojas, frituras, condimentos y algunos vegetales como el brócoli y las coles, pero de eso hablaré en otra entrada.

Un mes y un día antes de que sucediera lo de Kevin, el puse una estrofa de esta canción: Return to serenity - Testament, a todos se nos hizo bastante curioso ya que la canción prácticamente habla sobre morir, pero él no cometió suicidio, de hecho una amiga de él me contó como pasó todo. Me dijo que estaban jugando fútbol y que de pronto Kevin empezó a quejarse de dolor de pecho (otra amiga de él me dijo que anteriormente él había ido a la enfermería quejándose de dolor de pecho, a nosotros jamás nos comentó nada), se desmayó y al reaccionar no podía ver nada y no sentía sus piernas, de inmediato lo llevaron al hospital al cual no logró llegar pues murió en el camino. Siempre diré que se pudieron aplicar muchas técnicas de resucitación, pero bueno, ya pasó.

Jamás comprenderé por qué le sucedió eso, jamás sabré por qué tantas personas sufren varios infartos y no mueren pero él a sus 17 años de edad, murió con un infarto. Siempre voy a recordarlo como el hermano de diferentes progenitores, como un odioso pero genial amigo, siempre tendré en mi mente todas las cosas que vivimos, desde nuestras múltiples discusiones, juegos geniales que nos inventábamos hasta la vez que logré ganarle en Mario Kart (Nintendo 64 era lo máximo), pero lastimosamente también siempre tendré en mi mente su cuerpo inerte.

Hay una canción que siempre me hará pensar en él, no puedo escucharla sin llorar, excepto si estoy con compañía que prefiero cambiarla pues como a muchos, no me gusta llorar en público. https://www.youtube.com/watch?v=5anLPw0Efmo .

Sólo hay una cosa positiva de lo que pasó, aprendí a dedicarle más tiempo a las personas que amo, a hacer lo posible por verles cuando me lo piden, nunca se sabe cuando será la última vez que podás ver a tus seres queridos.

Sé que me extendí bastante en este blog, pero escribí bastantes detalles que nunca he escrito o contado, honestamente tras casi cuatro años sigue siendo un tema que me afecta mucho. Dejé la Universidad, uno de los motivos fue que no me concentraba y por mis problemas de salud faltaba bastante a clases, entre otras cosas que escribiré más adelante. 

viernes, 18 de marzo de 2016

Mi primer entrada.


Todos en nuestra vida tenemos una cosa en específico que nos ha hecho lo que somos y que ha hecho que nuestra vida sea como es, es cierto, hay una serie de sucesos, pero es una cosa en específico la que si no hubiese sucedido todo sería totalmente diferente. En mi caso fue la separación de mis progenitores, estoy segura de que si viviera con mi papi no sería la persona que actualmente soy. Mi vida sería totalmente diferente, no tendría la consciencia que tengo, quizás estaría por graduarme de alguna Universidad cara, no sería vegana, no me importarían las injusticias, no me habría tatuado y sería una persona que se cree superior a los demás, de eso no cabe duda, sería una persona con aires de grandeza. Pero con la separación de mis progenitores vinieron muchos cambios en mi vida, emocional y económica.

Tuve un cambio de actitud que me hizo pasar de un colegio un tanto prestigioso a un instituto con personas muy distintas a las que estaba acostumbrada, personas que me hicieron poner los pies sobre la tierra de no muy buena manera, pero también personas que me hicieron sacar a la "rebelde" en mi, pero vamos, sólo tenía trece años. Pero pasar de un colegio de monjas sólo para niñas a uno donde era parte internado y la mayoría de estudiantes son niños fue un cambio bastante fuerte.

No contaré toda mi vida en esta entrada, pero si quiero hacer énfasis en que la separación de mis progenitores ha sido lo peor y lo mejor que me pudo pasar, gracias a eso hoy soy quien soy, aprendí el valor de las cosas, el valor de la vida, lo difícil que se la pueden estar pasando algunas personas sin que nos demos cuenta, aprendí a amar a los animales y sobretodo a respetarlos, aprendí a pensar más, aprendí a vivir y no sólo a existir.