domingo, 30 de octubre de 2016

La niña que siempre fue llamada niña.

"La niña, que siempre la llamaron niña, cree que sólo es una niña si se dirigen a ella como tal: niña siéntate, niña cállate, niña pórtate bien, niña no digas eso, niña ven.
Un día la profesora dice: «los niños que hayan acabado el ejercicio, que salgan», ella no se mueve.
— ¿Por qué no sales?
— No, como dijo los niños...
— ¡Niña!, cuando digo los niños es todo el mundo, tú también.
Ella sale y piensa: cuando dice los niños también soy yo; y cuando vuelve del recreo, dice la profesora: «los niños que se quieran apuntar al fútbol que levanten la mano», ella la levanta.
«¡Qué no, que dije los niños!». Y claro, ella piensa: ¿niños no es todo el mundo?
Desde ese momento estás preparada para contestar a lo que te echen, tú ya sabes que a veces eres “los niños” porque es genérico, pero a veces no eres, porque es específico, son solo los niños varones. Ellos siempre están incluidos, nosotras, a veces.
Y yo digo que de ahí viene la famosa intuición femenina de pasarse toda la vida adivinando por el contexto ¿me estarán nombrando? ¿Estaré yo?". Teresa Meana.

sábado, 22 de octubre de 2016

22 años.

A mis 22 he aprendido muchísimas cosas sobre mí que no creí pudiesen se posibles.
Descubrí la realidad sobre deidades, descubrí que el amor no siempre es para siempre y que a veces confundimos apego con amor de pareja. Descubrí que realmente soy lesbiana y que por eso nunca lograba concretarme con un hombre.
Descubrí que sin él seguiré viviendo, que lo amé fuertemente pero que no funcionamos como pareja por el simple pero decisivo hecho de que él es un hombre. Descubrí el dolor de perder a una amiga, descubrí lo que es tener una verdadera mejor amiga.
Me descubrí a mí misma y eso es lo mejor y lo peor que te puede pasar. Satisfacción tras el dolor.

Soy Dalia, simplemente eso y tengo 23 años.

domingo, 16 de octubre de 2016

Una vez quise ser hombre.

«Una vez quise ser hombre
para casarme con mi hermana
que ya lleva tres divorcios.
Para amar a mis amigas
que en cada relación mueren un poco.
Quise ser hombre
para fecundar sus vientres,
no de hijos, sino de poesía,
vino tinto, relojes parados,
unicornios azules.

Para decirle a Josefina
cuanto admiro su forma de entregarse.
Para escribirle a Rosi
esas cartas que no llegan nunca.
Llamar por teléfono a Pilar
que espera tantas tardes.
Llenar de caricias prolongadas
el espacio de Beatriz,
que vive sola
y le tiene miedo a los temblores.
Quise ser hombre,
para amarlas a todas y no sentir más
el frío de sus lágrimas en mi playera,
ni mirarlas apagarse,
ni presenciar sus funerales
en sus ataúdes de treinta años.
Quise ser hombre
para invitarlas a volar el periférico,
a bailar descalzas porque el América
le ganó al Guadalajara,
para llevarlas del brazo hasta una cama
donde no tengan que fingir orgasmos.
Pero soy mujer y, aunque puedo
compartir con ellas la poesía,
escribirles cartas,
llamarlas por teléfono,
llenarlas de caricias prolongadas,
volar el periférico,
bailar descalzas,
secar su llanto,
tocar su alma…
No es suficiente.
No les alcanza.
Porque, desde niñas, aprendieron
que los hombres son un premio
al que hay que amar,
sin importar si ellos las aman.»

— Rosa María Roffiel

sábado, 15 de octubre de 2016

Sábado 15 de octubre de 2016.

Estoy excesivamente feliz, hoy fui a mi primer marcha, fue por el día de las rebeldías lésbicas (13/10) y por primera vez en mucho tiempo, me sentí totalmente yo, me sentí liberada, me sentí plena, sentí que no debía fingir quién no era, que no debía actuar, que no debía ocultar mi verdad, que no debía callarme, sentí que podía gritar, sentí que podía REBELARME, me sentí yo.
Hubo un performance hablando sobre la discriminación que se sufre, al final las que actuaron empezaron a preguntar a varias si ya habían encontrado a su persona, ella dijo que sí, me abrazó y luego me besó. No sé qué tanto fue para ella, pero sí sé que tanto fue para mí y es lo importante.

Por el momento sólo sé que soy feliz de ser quien soy al fin.

jueves, 6 de octubre de 2016

La última vez que me leas.

Sonando Heart like yours - Willamette Stone, banda creada para el libro y película "If I stay".

¿Te das cuenta como a veces cuando en tu reproducción aleatoria suena una canción que te gusta mucho pero que te duele preferís cambiarla porque estás cansada de sentirte triste? Pero luego descubrís que si la cantás más alto duele menos, es como si te ensordecieras a lo que lastima, como no dejando espacio para que la nostalgia te atrape.
Fue un domingo 25 de septiembre cuando cortamos toda comunicación, él me bloqueó de whatsapp e instagram, yo lo bloqueé de Facebook. Como a los dos días lo desbloqueé pues lo extrañaba mucho, quería contarle que al fin había renunciado a ese trabajo de mierda pero que al que me había decidido pasar había resultado peor, quería decirle que sabía que como pareja en definitiva no funcionamos porque aunque lo amaba, desafortunadamente mis preferencias eran otras pero que seguía siendo mi mejor amigo y no podía vivir sin él. Pero por lo visto, él me había bloqueado de los mensajes vía Facebook, yo ni siquiera sabía que eso se podía hacer. Me bloqueó por una tontería, he llegado a la conclusión que la usó como excusa porque ya no quería no podía seguir hablándome y no lo culpo, por un momento sí lo hice, lo odié por abandonarme sabiendo lo re jodida que estoy, lo odié porque yo ya no tenía con quien descargarme, ya no tenía a mi mejor amigo dispuesto a escucharme y darme ánimos a seguir adelante a pesar de que "seguir adelante" significaba alejarme más y más del ser una pareja, por eso de las preferencias que una llega a tener o a aceptar que tiene. Pero hoy no lo culpo, yo lo entiendo, sé debajo de lo duro y cruel que los últimos tres meses y medio se mostró, desde que se fue del país, no era más que una máscara para ocultar su dolor, porque yo sé que me amó, yo sé que luchó y sufrió por mi, yo sé que su único error fue fijarse en una desequilibrada como yo, yo sé que debe ser difícil que de pronto tu pareja te diga "debemos terminar porque soy gay", yo sé que se ha de haber sentido de la mierda dejar tu trabajo, estudios y familia por volver a tu país natal a estar con "el amor de tu vida" y que esa persona no haga más que tratarte con frialdad. Para cualquiera que le cuente o lea lo que pasó pensaría que yo soy una mierda y que no te merecía, más no saben que en realidad yo te amé y te amo y que he sufrido terriblemente por no poder amarte como quisiera pues has sido lo mejor que pudo llegar a mi vida, porque sin vos quizás nunca hubiese podido aprender a amarme y seguiría viviendo con complejos, porque sin vos no hubiese tenido el valor de superar mis ataques de pánico y de ansiedad, sin vos siempre hubiese sido una persona excesivamente solitaria. Sin vos no hubiese aprendido lo que significa amar. Y sé que ya nunca volveré a tenerte cerca de mí, sé que jamás volveré a verte ni siquiera a través de una cámara web, pero te agradezco porque desde febrero de 2014 a mayo de 2016 te esforzaste mucho por hacerme feliz. Cometiste errores, como lo de esa fulana, pero al final fue el resultado de tanto daño que sin querer yo te hice. Si algo deseo es que te amen como vos amás, que olvidés el dolor que viviste conmigo, que dejés la frialdad que mi amor te dejó, que cuando pensés en mi podás recordar los buenos momentos porque fueron muchísimos, que no perdás tu esencia por alguien que te dañó con tanto, en este caso yo.

Quizás y sea la última vez que me leas, si es que logro conseguir la manera de que me leas. Te amaré siempre, Fernando.

sábado, 1 de octubre de 2016

Fragmento.

《Podría ser que en horas difíciles, cuando el dolor me atenaza y suplico la liberación, cuando la necesidad ha minado toda mi resolución, me viera impelida a intercambiar tu amor por paz o a trocar por alimento el recuerdo de esta noche》.
Podría ser, pero no creo que lo hiciera.
Fragmento de El amor no lo es todo.