Estoy excesivamente feliz, hoy fui a mi primer marcha, fue por el día de las rebeldías lésbicas (13/10) y por primera vez en mucho tiempo, me sentí totalmente yo, me sentí liberada, me sentí plena, sentí que no debía fingir quién no era, que no debía actuar, que no debía ocultar mi verdad, que no debía callarme, sentí que podía gritar, sentí que podía REBELARME, me sentí yo.
Hubo un performance hablando sobre la discriminación que se sufre, al final las que actuaron empezaron a preguntar a varias si ya habían encontrado a su persona, ella dijo que sí, me abrazó y luego me besó. No sé qué tanto fue para ella, pero sí sé que tanto fue para mí y es lo importante.
Por el momento sólo sé que soy feliz de ser quien soy al fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario