La parte que más me afecta y detesto de haberme descubierto a mí misma sobre mi orientación sexual no es la de haber intentado estar con hombres perdiendo el tiempo y sintiéndome incompleta, o confundir mucho a familiares y amistades con "mi cambio", la parte más dolorosa es que me di cuenta unos meses después que falleciera él. Siempre pienso en lo mucho que ne hubiese gustado poder hablarlo con él, vivo con la incógnita de si me hubiese apoyado o no.
Esta madrugada lo soñé, soñé que lo veía en la fiesta post-marcha lbtiq, lo veía y me decía «Estoy orgulloso de vos y de lo que sos» y yo sólo le respondía en mi mente (como siempre que sueño con él) «¿Lo sabés?» y él me respondió en voz audible «desde hace dos años» y me abrazaba. Pero lo sentía diferente, no era el Kevin de quien tengo recuerdos, se sentía más apacible, emanaba una paz diferente.
Todas las veces que sueño con él, pasan las mismas cosas, que estamos felices y de pronto le descubren una enfermedad terminar y muere... pero hoy fue diferente. A pesar que no puedo parar de llorar porque lo extraño demasiado y quisiera poder tenerlo conmigo, pero también me siento un poco tranquila como si en realidad él me hubiese dicho eso.
Él vive en mí.
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