He estado muy nostálgica respecto a cumplir 25 años, son muchas cosas en mi mente las que me hacen sentirme un tanto extraña.
Me he sentido como si nunca superé los 19 años, como si ahí me quedé estancada y nunca me dediqué en hacer algo distinto por mi vida, y no hablo de sacar una carrera universitaria o de establecer una relación formal con búsqueda de matrimonio como muchas de mis conocidas y conocidos, ya que es algo que no veo en mi vida, pero si respecto a otro montón de aspectos como ser más estable en mis relaciones interpersonales y también en mis empleos.
Pero mientras escribo este blog analizo que pues, ya no tengo 19 años ni en edad física como tampoco en mental, en estos 6 años he evolucionado en sobremanera. A los 19 decidí hacerme vegetariana y eso fue el despliegue para un montón de cambios en mi vida. Me volví vegana, conocí el feminismo y descubrí mi polisexualidad. Eso sólo por mencionar algo en grandes ragos, pero en realidad he evolucionado en aspectos más profundos. Hago recopilación de mi mente y no soy la chica de 19 años que quería experimentar con un montón de personas, que no quería enamorarse pues sería una pérdida de tiempo, ni tampoco la chica de 20 años que estuvo perdidamente enamorada de alguien que era genial pero no adecuado para ella ni ella para él. Soy una chica de 25 años que lucha por sus ideales a capa y espada, que aunque sigue siendo insegura de expresarse igual lo hace, una chica que ya no quiere experimentar cosas con muchas personas sino experimentar muchas cosas con una sola persona. Estoy ya clara en lo que quiero laboralmente hablando, y aunque me va costar, sé que lo haré porque es parte de mí el lograr lo que me propongo.
La nostalgia me sigue y seguirá atrapando pues los años maravillosos se fueron y hay que aceptarlo, la mejor etapa de nuestras vidas es la adolescencia pues es cuando descubrimos que se siente enamorarse así como también el primer corazón roto, las amistades son más dedicadas pues se tiene más tiempo y ganas de quererse, los problemas con mamá y papá son menos intensos pues en el fondo piensan que al crecer vamos a cambiar nuestros gustos o actitudes, lo cierto es que al menos yo sigo teniendo el mismo tipo de problemas con mi mami por la diferencia de gustos. Sigo amando el metal, las películas de terror, los tatuajes, sigo siendo desordenada desde mi habitación hasta mi apariencia.
Es como que en esencia sigo siendo la misma niña que fui a los 5 años pero con una mentalidad más construida. Menciono a los 5 años pues es cuando creía que Satanás era bueno y dios malo pero no le daban la oportunidad de explicar lo que pasó antes que lo expulsaran del Paraíso, hoy concibo más la idea de que ninguno de los dos existe y que si existen ambos me importan un comino y yo a ellos.
Lo que sí quiero volver a tener en mi mente es la idea de publicar un libro, de chica me sentía la mejor escritora del mundo, recuerdo mi primer escrito fue a los 9 años pues quería ser cantautora y poeta, pero luego con el pasar de los años empecé a descubrir escritores buenísimos y me sentí con menos potencial, pero honestamente cada quien tiene su estilo y sus cosas que expresar así que pues, pongámonos la meta para antes de los 30, ya que los 30 son los famosos "mejores años de la vida" de todas las treitañeras que conozco, jaja, a ver cómo seré yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario